Aylan del mar


Por: Juliana Eraso

Hoy eres mar.
Tus ojitos redondos son de mar,
tus sueños de mar, 
tu vida de mar.

El mar te abrió los brazos que las fronteras humanas te cerraron,
una ola llenó la playa con tus zapatitos azules y tu rostro blanco,
convirtiéndose en una cuchilla afilada que abrió en canal el corazón adormecido y frío del mundo.


Tu mirada ahora será el recuerdo en las pupilas de otros a los que no sabemos si el mar abrazó.
Hoy por tu cabello azabache ya no se deslizarán sueños,
ya solo el agua salada gotea y te acaricia las mejillas que quedaron recostadas contra la arena.

Hoy tu cuerpito es el cuerpo de muchos y muchas,
un cuerpo que sin remedio se cuela por los ojos del mundo poniendo la amarga y dolorosa dulzura de tu imagen cerca al alma,
enfrentándonos con esa realidad que se precipitaba sobre todos y que aún así la negábamos pensándola ajena.

Ya no escuchas, no te escuchan.
Ya no miras, no te miran.
Ya no tendrás que soportar los horrores de una humanidad que juzga y señala por condiciones de las cuales jamas fuiste responsable.
Ya los colores que luzcas no te marcarán,
tus orígenes y credos no se convertirán en una excusa para que algunos depositen allí su furia.

Hoy eres el niño dormido que arrulla el mar,
el mar que devora cuerpos,
el que no entiende de diferencias ni credos,
el mar del que brotan en olas los muertos que no mató el agua,
sino la humanidad.