8 de marzo

La sororidad -solidaridad que une y teje una red entre mujeres- es una experiencia de empoderamiento que todas las mujeres deberíamos poder experimentar al menos en algún momento de nuestra vida. Es un pacto que además de ser político acoge el corazón. Fue en forma de red, en modo tribal, que ancestralmente criamos, hicimos y convivimos. La sororidad nos permite un espacio igualitario carente de jerarquías, está permeada por la voz de todas las que nos tomamos de las manos, cultiva la sabiduría colectiva y exilia el prejuicio y el señalamiento.

En sororidad, en red, se cultiva la lealtad, se escucha con mayor claridad la intuición, la consciencia haciéndonos responsables de nuestra vida y enfrentando nuestros temores con la seguridad de saber que si algo falla la red nos sostendrá. En sororidad se suscita en cada mujer la fuerza necesaria para transformar su propia vida, haciéndose cargo sin temor de sus decisiones, para alzar la voz en reclamo de su felicidad, para denunciar la injusticia, para dignificar su tránsito cotidiano.

En sororidad nos hemos organizado históricamente, hemos marchado, parado, luchado, insistido, cantado, bailado, soportado, para reclamar la libertad y el derecho de ser, hablar y decidir.

En sororidad hoy 8 de Marzo, celebraremos lo conquistado y en sororidad pactaremos ser una sola hecha por muchas, múltiples y diversas, para continuar con la búsqueda de una sociedad en la que quepamos todos y todas.