Depresión: ¿Qué NO decir? ¿Cómo apoyar?
Es común que intentemos ayudar a personas cercanas como amigos o familiares al saber que se encuentran atravesando una depresión. Con muy buena intención empezamos a buscar frases o consejos que consideramos útiles para motivarles a cambiar su estado de ánimo, sin conocer bien cuales serán los efectos reales que esto puede generar.
Frases como "Mira el lado positivo de la vida" "Cómo puedes estar deprimido si tienes tantas cosas positivas como tu familia, trabajo (...)", entre otras, producen un impacto más negativo que positivo, pero ¿por qué pasa esto?
Cuando una persona pasa por una crisis depresiva se modifica la forma en que se percibe a si misma. Su autoimagen se relaciona con sensaciones de agobio e incapacidad que hacen que las cosas habituales conlleve a un esfuerzo muy grande. Esto ocurre porque el cerebro al estar deprimido, reduce la producción de sustancias como la dopamina o la serotonina, las cuales inciden en la generación de la fuerza de voluntad, la motivación y la experimentación del placer. Tan poderosa es la afectación en nuestro cerebro que las personas depresivas pueden llegar a perder el apetito y alterar el sueño, afectando de esta manera la atención de necesidades muy básicas.
Cada vez que utilizamos frases como "Debes poner de tu parte", "No se por qué te quejas si no te falta nada" esa sensación de incapacidad y de agobio que se produce a nivel neuropsicológico se hace más fuerte generando en la persona vergüenza y una baja aún mayor en su auto percepción.
La persona deprimida tiene una visión diferente de la realidad que le hace verla como amenazante y desperanzadora. Esto la lleva a cerrarse en su misma, aislarse emocionalmente. La soledad derivada de ello incrementa sus emociones de tristeza y en ocasiones genera temor al abandono.
Por ello es muy importante evitar frases en las que le digas que salir de la depresión es cuestión de voluntad, o hacer de menos su problema diciéndole que no es para tanto, ni frases que le hagan sentir culpable por estar deprimido.
(Si quieres aprender más sobre lo que ocurre en el cerebro de una persona depresiva mira el siguiente video: ¿Cómo se produce la depresión? )
Ahora pasemos a hablar sobre el modo apropiado para acompañar a una persona con depresión.
Lo primero y más importante en el acompañamiento cercano es llenarte de paciencia. Salir de una depresión puede llevar tiempo, en muchas ocasiones la impaciencia es lo que hace que las personas que acompañan se frustren y utilicen frases de juicio como "Es que tu no tienes voluntad para salir de esto". Si sientes frustración es mejor que tomes distancias y vuelvas cuando puedas adoptar nuevamente una postura comprensiva. En segundo lugar es ideal que si la persona está acudiendo a psicoterapia contactes con el profesional para que te oriente sobre el modo adecuado de acompañar en cada momento, así pueden actuar en equipo.
En tercer lugar es importante tener en cuenta que como apoyo tu objetivo será que la persona se sienta rodeada de afecto, apoyo y comprensión, para ello sigue las siguientes sugerencias:
1. No juzgues, cuando la persona te manifieste algo procura adoptar una postura comprensiva, sin juzgarle ni enseñarle que debe hacer. En lugar de decir frases como: "¿Cómo puedes estar deprimido si tienes tantas cosas valiosas?" "Si no pones de tu parte no vas a superarlo" "Pero no es tan grave, a mi me ha pasado algo peor y no me quejo"; utiliza frases como: "Entiendo que es difícil por lo que pasas" "No es tu culpa" .
2. Manifiesta apoyo: En muchas ocasiones no se sabe como actuar o el mejor modo de hacer esto. Para que no haya confusión puedes acudir a frases como "¿Qué puedo hacer para ayudarte? "No estás solo" "Estaré aquí cada vez que lo necesites". Si bien en las fases más profundas de la depresión las personas no logran aceptar ayuda externa, llegará el momento en que lo hará y es importante que le recuerdes que tu estarás ahí. Este también es el momento ideal para sugerir ayuda profesional si lo consideras necesario con frases como "Si quieres buscar otro tipo de ayuda avísame y buscamos un profesional", o compartiéndole videos de profesionales que hablen sobre el tema le ayudas a no sentir vergüenza al respecto.
3. Presencia y compañía: Importante que la compañía no agobie, hay que saber interpretar el momento del proceso depresivo por el que pasa la persona. Si notas que la persona no quiere hablar, basta con enviar un mensaje diario con una frase de apoyo y de cariño para estar presentes. No te agobies si no responde, la idea de la compañía es apoyar no generar una conversación. Si el vínculo es más cercano la compañía silenciosa puede ser una buena alternativa. Estar a su lado, dar un abrazo es una buena opción, siempre respetando el silencio y la disposición emocional. En estos casos, suelo sugerir a los familiares de mis pacientes que pongan música que a la persona le guste cantar, esto estimula la segregación de serotonina en el cerebro ayudándole un poco más.
4. Ayudar al movimiento: Uno de los aspectos que más cuesta en un cuadro depresivo es volver al movimiento. Con actividades sencillas de cuidado primario podemos ayudar a que ese movimiento se genere. Acompañar en las cosas diarias es una forma de hacerlo. Por ejemplo acompañar en las comidas, preparando algo que le guste a la persona y ofreciéndolo sin forzar a que coma inmediatamente, sino dejándole la posibilidad de hacerlo. Cuando el estado depresivo se ha llevado el apetito es conveniente empezar por bebidas, será más fácil que la persona acepte esto. Si ya el movimiento está activado ver peliculas o ayudar a organizar la habitación puede ser una buena alternativa.
5. Acompañar el retorno al placer: Recuerda las cosas que le gustan a la persona. Cuando vivimos experiencias de placer, el impacto neurológico de ello ayuda a regular la activación de nuestro cerebro. Empieza por las cosas más sencillas y ve poco a poco probando con las que requieran un poco más de acción.
Las personas cercanas a los pacientes con depresión tienen un papel muy importante a la hora de ayudar a su evolución ya que los lazos afectivos son necesarios para sostener a la persona en estos momentos. Hacerlo de una manera apropiada es responsabilidad de todos, aprendamos más para apoyar mejor.
